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LAS PREGUNTAS DEL ROCÍO

La Virgen del Rocío completa la mitad de su recorrido en cinco horas
I
¿Por qué vendrá cada año
de peregrino al Rocío?
¿Por qué se agarra a su vara
y sólo se echa al camino?
¿Por qué se va con su manta
a dormir bajo los pinos?
¿Por qué se queda descalzo
para meterse en el río?

II
¿Por qué va junto a las ruedas
rezando entre Ave Marías?
¿Por qué siempre una medalla
dentro del pecho escondida?
¿Por qué siempre va diciendo
un año me ‘quea’ de vida?
¿Por qué por los arenales
esa mirada perdida?

III
¿Por qué en su gorrilla lleva
de la Virgen dos medallas?
¿Por qué siempre se santigua
cuando la Salve le canta?
¿Por qué en el primer cohete
el primero se levanta?
¿Por qué se va al Simpecado
y se sonríe al nombrarla?

IV
¿Por qué echa un trago de vino
y se acuerda de otros tiempos?
¿Por qué en el mismo pinar
se pone a coger romero?
¿Por qué al llegar a la ermita
dos lirios le da al santero?
¿Por qué se agarra a la reja
y dice “aquí estoy de nuevo”?

¿Y POR QUÉ LLORA AL REZARLE
Y EL CORAZÓN SE LE SALE?…
¿POR QUÉ LE ENCIENDE UNA VELA?
¿POR QUÉ, DIOS MIO, ES TAN GRANDE
SU DEVOCIÓN ROCIERA?


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