El Expolio es un momento cargado de simbolismo en la Pasión. Jesús es despojado de sus vestiduras. Antes de la crucifixión, se le quita lo único que le queda, es humillado, y se prepara para morir. Este misterio, que nos recuerda la humildad del Hijo de Dio, es el que representa, con esa misma sencillez, una cofradía que ha peregrinado desde sus tiempos funcionales. Peregrinación por los días de la Semana Santa y los templos de Sevilla hasta encontrar su identidad en la capilla del Mayor Dolor, en el corazón de la plaza de Molviedro, para presentarnos cada Domingo de Ramos la desnudez de su mensaje. Jesús Despojado de todo, de lo poco que le quedaba. Y la Virgen del Mayor Dolor y Misericordia con San Juan, la herencia tras el Expolio, el tesoro espiritual que Jesús deja al mundo.
El 30 de Diciembre de 1956 bendecía el Arzobispo de se Sevilla, José María Bueno Monreal, la nueva imagen de la Virgen de la Cabeza, nueva titular de la Hermandad de la Siete Palabras, que habría realizado Manuel Escamillas. No era una talla de nueva factura ya que Escamillas, reaprovechó la imagen de un ángel que debía formar parte de un proyectado paso alegórico del Sagrado Corazón que la Hermandad no llegó a concluir. La nueva imagen fue bendecida en una ceremonia presidida por el Arzobispo con la presencia del coadjutor del templo, el señor García de Junco. Asistió a la ceremonia la viuda del comandante Cortés, héroe del Santuario de la Cabeza de Andújar, siendo la madrina de la bendeción. El Miércoles Santo de 1958 el mismo arzobispo Bueno Monreal, bendecirá el nuevo paso de palio de la hermandad, en terciopelo granate y con orfebrería de los talleres de Villareal y de la casa Angulo Lucena, un estreno que tuvo su parte negativa ya que la lluvia impidió aquel año ...

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